martes, 5 de abril de 2011

07/10/2007 - 04/04/2011

Kingston, 05 de Abril de 2011
Hora: 02.02
Temp.: 7ºC

Y por dónde comienzo?

Silvia y yo estamos juntos desde el 28 de Marzo de 2003. Para la navidad de ese año ya habíamos comprado la vajilla que hasta el sol de hoy nos acompaña. Yo siempre había querido salir de Venezuela. Silvia estaba convencida que no era en Venezuela donde ella quería crecer una familia.

A finales del 2005 nos comprometimos siendo aun unos culo'cagao. Ya antes de eso habíamos hablado de casarnos por civil para ir adelantando algún papeleo pero el plan en cuestión no se dio así. Por esos días, habíamos comenzado a ver mas cerca (decíamos nosotros) el momento de irnos, y por ende, comenzábamos a explorar opciones. Recuerdo que hicimos una lista de todos los posibles países donde podríamos emigrar. Y cada uno por su lado comenzó a investigar, revisar, leer acerca de estos países. Los típicos: España, Italia, Gran Bretaña, Canadá, Australia. Todos estaban en la lista. Rápidamente descartamos algunos, otros nos llevó algo mas de tiempo, pero al final me acuerdo que teníamos a Canadá y Australia como finalistas.

Al final, lo que terminó de inclinar la balanza por Canadá fue su posición relativa en el planeta. Australia (según la ciudad donde vivas) está a no menos de 8 horas de Tokio, y por lo menos a 24 horas de casi cualquier país de los que nosotros conocemos como "mundo occidental". Muy lejos. Canadá, o por lo menos el "lado Atlántico" de Canadá está a unas razonables 8-10 horas de el mal llamado mundo occidental. Así fué... Canadá fue la elegida.

El 2006 pasó entre infinitas charlas de inmigración y ferias de Canadá y planes de boda. Yo dediqué al menos 1 mes a leer detalladamente toda la información de la pagina web del CIC (a saber, Citizenship and Immigration Canada) porque después de las charlas con abogados y ferias, sabíamos de antemano que jamás íbamos a poder pagar un abogado en inmigración (para la fecha eran como 2000 dolares por persona mas o menos). Una vez casados, y sabiendo que todos los conferencistas habían repetido hasta la eternidad que no aplicáramos antes de tener los puntos necesarios, nosotros nos dedicamos a acumular los 2 puntos que nos hacían falta para pasar de 65 a 67, que era el mínimo de puntos para calificar a la única clase de visa en la que llevábamos chance, trabajador calificado.

Y así hicimos. IELTS, check. Antigüedad laboral, check. Familiar en Canadá, check. El 7 de Octubre de 2007 mandamos nuestra aplicación. En el sobrecito me acuerdo que iba la planillita, las fotos y el cheque de gerencia. Para el momento ninguno de nosotros tenia Blackberry, pero los mensajitos iban y venían, estábamos que no cabíamos en nuestros cuerpos de la felicidad. Felicidad que tardó en diluirse, pero se diluyó. Para principios del año 2008 nos llegó el aviso que ya no estábamos en cola, y que de hecho ya alguien había abierto el sobre y estábamos en sistema! Ahora podíamos revisar el estatus de nuestra aplicación en linea a través de la página del CIC. Que maravilla! Todo era felicidad, pero también se diluyó. Y nada mas pasó hasta finales del 2008, cuando por primera vez nos pidieron un pocotón de papeles. Cayó atravesao, navidad de por medio. Y no hay vaina mas pelua que mover a la burocracia venezolana en diciembre. Es que no hay fuerza humana que logre eso! Por suerte, nos dieron 4 meses. Para Marzo, como una semana antes de que se nos venciera el plazo, logramos juntar todo y lo enviamos. "Listo, ahora si estamos a puntico..." deciamos nosotros. Que váquiro, cochino! Nada mas alejado de la realidad. Desde ese mes de marzo de 2009 no supimos nada, pero nada de nada, hasta el día 19 de Marzo del 2010!

Durante ese año, nos deprimimos, nos olvidamos de Canadá, hasta evaluamos segundos países pa' salir, porque ya no queríamos seguir en Venezuela... Hasta ese 19 de Marzo.

Oh sorpresa! Resulta que en el fulano correo nos avisan que; 1) la embajada de Caracas se está hundiendo en solicitudes y; 2) nosotros estamos dentro del grupo que ellos consideran privilegiados, entonces están mandando nuestro expediente a la oficina de procesamiento de expedientes en Ottawa y que para tal fin, desde Ottawa necesitan los siguientes documentos.... Otra chorrera. Bueno compañero, a correr... Los mismos 4 meses de lapso. Pero esta vez pedían cosas mas exquisitas. Ya no era una constancia de trabajo, con las tiras de pago. Esta vez era la constancia de trabajo, con las tiras de pago o constancia de cuanto ganabas y una descripción del cargo, por poner un ejemplo.

En la rayita (para variar) enviamos los documentos. Al llegar a Ottawa nos responden, y esta vez, por primera vez, nos daban una fecha.

"Applications for permanent residence in Canada in the category that you have applied to require on average 10 months to process at this office. If you have not received any instructions from this office by May 11, 2011, you are requested to contact this office directly."

Coño! Por fin!!! Cuando tu aplicas, el lema de la embajada básicamente es: "no existimos, no nos llames, no nos busques, no preguntes. Si nos hace falta algo, nosotros te buscamos, de lo contrario, no pregunte"

El hecho de que ellos mismos nos dieran una fecha tope para llamarlos en caso de no tener respuesta nos dió un rayito de esperanza. La fecha de ese email es 16 de Julio de 2010. En ese punto, ya se estaba materializando nuestra venida a Canadá amparados en la visa de estudiante de Silvia.

El 1 de Septiembre de 2010 aterrizamos en Canadá.

Y hoy (técnicamente ayer porque ya pasamos de la medianoche), 4 de Abril de 2011 nos llegó un correo electrónico que la siguiente frase:

"Please be informed that the Permanent Resident Visas for you and your wife have been approved"

...

Sencillamente es imposible que yo logré explicarles en estas lineas todo lo que fluyó por nuestras mentes en ese instante. La alegría fue indescriptible. Llamamos al Sr. Ismael y la Sra. Hortensia y mientras hablábamos, llorábamos de alegría. Todo este tiempo, toda la frustración, todo el empeño, todas las ganas... Todo de repente dejaba de tener sentido, todo parecía adquirir una nueva dimensión, ahora todo es diferente. Y es que como escribió Silvia:

"tanto queriendo venirnos, aquí estamos, y hoy ellos nos quieren también aquí!"

Y es eso. Ellos nos quieren aquí. Aprecian que estemos interesados en venir. Nos dan la bienvenida. Y eso señores, no tiene precio.

Yo trabajo con puros canadienses. No hay ni uno solo que sea inmigrante. Y a todos los que le conté hoy, se alegraron. Me decían cosas como "Que bien, ahora todo va ser mas fácil y mejor para ustedes" o "Que alegría, yo se por lo que me has dicho que tienen muchísimo tiempo esperando, eso no es justo" o "A veces cuando uno ve casos como el tuyo, donde les cuesta tanto llegar aquí, nosotros (los nacidos en Canadá) damos por sentado el gran país en el que vivimos"

Si eso no te dice que llegaste al sitio correcto, nada te lo va a decir mas nunca en el mundo.

Bueno pipol, como dijera un viejo filósofo: Habemus residencia!





Para consuelo de los que están aplicando ahora o van a aplicar, los procedimientos han cambiado muchísimo y los tiempos de espera rondan los 10 meses. De igual manera los invito a informarse siempre. En las páginas web del gobierno canadiense se consigue toda la información que en algún momento puedan llegar a necesitar.

Ahora los dejo, es tarde y necesito dormir. No podía irme a dormir sin descargar este impulso de contarles.

Un beso y un abrazo

Gian Carlo

4 comentarios:

  1. Yupiiiiiii!!!! Primix enhorabuenaaaaaa!!!! bueno como dice mi viejo que es el hermano de tu viejo: "El que algo quiere algo le cuesta" ustedes han pasado lo suyo pero han cosechado todo aquello que han sembrado, así que ahora pa atras ni pa cojer impulso!!!! Los amooooooo

    ResponderEliminar
  2. Chamo...recuerdo que los tiempos límite y las entregas a último minuto también formaron parte de nuestro proceso. También recuerdo esos tiempos de espera entre una y otra entrega de papeles, era como estar en una habitación con mucha gente gritando y de repente todo es silencio. Uno queda con pitico en los oídos y se siente aturdido. También entiendo la sensación cuando recibes la noticia, en nuestro caso:

    Please be informed that the Permanent Resident Visa(s) for LORENA ISABEL GALINDO RIVAS and dependents have been approved

    Al leer el mail, llore de alegría, grité, salté y abracé a todo el que me encontraba. Al fin se abría en el camino una salida, una oportunidad para darle un futuro diferente a mis hijas....no se si esa sensación se parece a la de ustedes, pero no importa. En dos días llegaremos a Canadá!!! Así que Dios los Bendiga y nos estamos viendo!!!
    Jcho

    ResponderEliminar
  3. Demasiado finooooooooooo, que alegría, nosotros continuamos sin palabras, los queremos mucho, los felicitamos, estamos super felices por ustedes, nos vemos pronto, Dios mediante...

    Gigi y Andrés

    ResponderEliminar
  4. Nunca mejor dicho, "habemus residencia", yo añadiría "habemus hogar" también. Felicidades por ambas cosas. Felicidades porque están juntos, porque no desistieron en ninguna de esas dos cosas que hoy han logrado. Felicidades porque lo que hoy celebran está conjugado en presente y en la segunda persona del plural "disfrutando". Hoy ese horizonte que antes se vió tan lejano es una realidad y se lo sudaron y hoy lo disfrutan de la mejor manera: JUNTOS!

    Reciban mis besos, mis abrazos y sepan que siento hoy el mismo saborcito que aquél día en que los vi casarse estando ahí en primera fila, en el sitio en el que me dieron el privilegio de estar. Saboreo felicidad, saboreo alegría, saboreo celebración, amor y compañía. Me alegro por ustedes, en verdad, cómo los quiero coño!

    Que Dios los siga bendiciendo hoy y siempre como hasta hoy y aun más!

    ResponderEliminar